¿ Y qué es eso de la “impro” ?

La improvisación teatral (llamémosla impro, que tenemos confianza), es puro teatro. Con una “pequeña” particularidad: las historias que se cuentan no están escritas, si no que se crean en el momento, entre el elenco y el
público – un público que participa aportando ideas para las escenas que se verán, con títulos o sugerencias sobre personajes, lugares, objetos, etc. y un elenco que construye las escenas desde esas ideas. Cada función es diferente: no hay texto y por tanto no hay ensayos previos (aunque hay mucho entrenamiento), ni guion, ni elementos escenográficos, sólo la imaginación y la destreza de los actores/actrices que, improvisando, producirán una creación única y espontánea.